lunes, 25 de agosto de 2008

Démosle voz a los inocentes

Me decidí a escribir en un blog y a hablar por aquellos que no tienen voz, nuestros pequeños angelitos, los que Dios nos ha encomendado y se supone debemos cuidar, amar y proteger, cuando el viernes 22 de agosto de 2008 leí en El Diario de Hoy la impactante noticia de un padre que bajo los efectos del alcohol golpeó brutalmente a sus dos pequeños hijos de un año y medio y seis meses me sentí triste y se me llenaron los ojos de lágrimas de pensar lo que han vivido estos pequeñitos a tan corta edad, luego me dio rabia por la impotencia de no poder hacerles justicia.

He tenido anteriormente estos mismos sentimientos, en algunos momentos durante la elaboración de mi tesis pues me encontré con casos que te rompian literalmente el corazón; realicé mi estudio sobre la niñez en situación de riesgo o estado de maltrato y abandono de San Salvador y es preocupante cuanto dolor y tristeza hay en los pequeños corazoncitos de nuestros angelitos, niños de tres años que escapan de su hogar por golpizas y abusos, niñas y niños que son vendidos por sus padres a personas inescrupulosas por tan solo veinte dólares mensules para ser prostituidos.
Pero estas tristes noticias no son un hecho aislado de nuestra sociedad, es la realidad que viven miles de niños y niñas de nuestro país y el mundo todos los dias; niños y niñas siendo explotados sexual, física , psicológica y verbalmente, y esto sucede a nuestro alrededor sin darnos cuenta porque los agredidos tienen miedo de hablar (si es que pueden) y miedo de no ser escuchados.

Hagámos nuestra parte para ayudar a los más vulnerables de la sociedad, a los niños que necesitan crecer en hogares estables donde haya amor e instrucción. Comencemos en nuestros propios hogares, en nuestras familias, en nuestro vecindario, iglesia ,etc.
Según una encuesta realizada por el ISNA (Instituto Salvadoreño para el Desarrollo Integral de la Niñez y la Adolescencia) los casos de abuso y maltrato infantil se han duplicado en lo que va del año 2008 en relación a 2007 , esto es alarmante ¡en lugar de disminuir está aumentándose como si fuera una meta por lograr!

Ahora bien, ¿cómo puedo ayudar? Hay infinidad de maneras aqui algunas:

En primer lugar siempre recordar que los niños son un regalo de Dios que nos ha encomendado para amarlos, protegerlos y hacerlos felices.

Segundo, son seres humanos iguales a nosotros y tienen derechos igual a nosotros por lo tanto debemos respetar esos derechos.(revisar derechos del niño según UNICEF y los Derechos Humanos Internacionales.)

Tecero, si por motivos de estrés te sientes enojado frustrado,recuerda cuenta hasta MIL si es necesario antes de descargarte con un pequeño.

Cuarto, evita el uso de alcohol, drogas y estupefacientes que te hagan caer en un estado de inconsciencia, a un nivel que ya no puedas dominar ni tus acciones ni pensamientos y si ya estás en un vicio así, busca ayuda profesional y tambien busca la ayuda de Dios que Él puede y quiere ayudarte.

Quinto, denuncia el maltrato y el abuso a las autoridades competentes.

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